
- Hondas muestras de dolor se vivieron en
el funeral de Constantino Kochifas, creador del Imperio Skorpios, los
buques navieros que potenciaron la laguna San Rafael.
- El empresario falleció a raíz de un infarto
en Quintupeu, Palena, a 180 Km de Puerto Montt, hasta donde condujo su
nave Skorpios III con 100 pasajeros a bordo.
- Al funeral de este visionario emprendedor, de 79 años, hijo de un inmigrante griego asistieron 1.200 personas, las que destacaron su calidad humana y visión empresarial.
Constantino Kochifas,
pionero del turismo naviero, quien partió de la nada comenzó a trabajar a los 13 años junto a su padre Anestis. Lo convenció de que su deseo era trabajar, pues
estaba cansado de caminar sin calzado, varios kilómetros para llegar al
colegio. Con tres hermanos más, se crió junto a su padre, pues la madre
falleció tempranamente.
Sus comienzos fueron la selección y limpieza de mejillones al lado de su padre en un vivero. Sus hermanos decidieron seguir el ejemplo. El padre, un visionario inmigrante, les llevó un día una rústica caja, la cual debería ser usada de alcancía y enseñó a los hijos la importancia del ahorro, pues así vislumbró, tendrían futuro. Esto no tardó en llegar, pues a los dos años abrieron la caja y la suma de los ahorros alcanzó para comprar un terreno de 2.500 m2, madera para construir la primera casa y una lancha.
Así comienzan los primeros pasos de quien sería uno de los empresarios más exitosos con su compañía naviera Turismo Skorpios, Astilleros y Maestranza Kochifas y Transmarko, empresa de cabotaje.

Laguna San Rafael
Constantino conoció la laguna San Rafael cuando transportaba mariscos, el año 1962. En ese viaje quedó maravillado con el paisaje y decidió emprender en 1976 viajes en una pequeña embarcación -Mimí- en honor a su señora Noemí Coñuecar. En ésta, cabían ocho pasajeros. Junto a su señora, quien se encargó de la repostería empezó esta aventura. No tardó en darse cuenta que había mucha demanda para realizar este trayecto y decide construir su primer barco, el Skorpios I. En esa época nadie más vio que este trayecto y lugar se podría convertir en un importante polo turístico. Así en 1978 empieza Kochifas a navegar, llevando pasajeros chilenos y extranjeros. Fue tal el éxito que en 1982 decide construir el Skorpios II. Sin embargo, el banco que le otorgó el crédito en esa época va a la quiebra. Pero Kochifas sigue adelante y deja su empresa en prenda, continúa navegando y consigue saldar todas sus deudas.
Su muerte lo sorprendió a cargo del Skorpios III, el que sumó a los barcos anteriores, su flota tenía más de 20 embarcaciones, además el empresario tenía un astillero, maestranza naval, terminal de embarque de pasajeros, y más de 500 trabajadores.

Rutas en Aysén y Magallanes
Kochifas abrió varias rutas, además de la Laguna de San Rafael, en Aysén y Kawescar en Magallanes. Pero su norte fue uno solo: el turismo. Miles de personas chilenas y muchísimos extranjeros contrataban con meses de anticipación las rutas navieras de los Skorpios. El servicio a bordo era insuperable. Es considerado como el pionero del turismo naviero en Chile. Su fama traspasó pronto las fronteras chilenas y recibió a muchísima gente famosa del extranjero, como al escritor colombiano Gabriel García Márquez, actores, y gente del jet set internacional.
Bitácora de un Capitán
El empresario nació en el
año 1931 en las islas Butachauques . Su madre Mariana, era de origen chilote y falleció
cuando Constantino recién cumplía los cuatro años. El y los cuatro hermanos se
criaron con su padre. Kochifas nunca negó su origen humilde, el que alcanzó a
plasmar en su autobiografía “Mi historia, Bitácora de un Capitán”.
Las autoridades chilenas hablan de un gran empresario que les dejó el mejor ejemplo, abriendo las rutas y el turismo al sur.
La Directora Nacional de Sernatur-Servicio Nacional de Turismo- Jacqueline Plass señaló: “Fue un empresario extremadamente visionario, ya que visualizó que los recorridos por los canales, fiordos e islas del sur de Chile podían constituir un producto turístico de nivel internacional. Y esto, no sólo por los paisajes que recorrían sus barcos, sino también porque fue capaz de proveer un servicio extraordinario. Fue un constructor de destinos y rutas, que logró una tremenda aceptación en Chile y en el extranjero. Esto constituye un elemento muy importante para el país, y el turismo nacional”.



























Carolina.
Desgraciadamente yo no manejo los costos, pues soy periodista y escribo sobre turismo. En cualquier agencia de viajes le pueden dar el dato que requiere.
Cordiales saludos, Annemarie