
* En la inauguración de la muestra- "Frida y Diego: Vidas Compartidas", participaron la Presidenta Michelle Bachelet, y su homólogo mexicano, el Presidente Felipe Calderón, además de su comitiva ; el conocido empresario regiomontano, Carlos Slim y Alvaro Covacevic, quien trabajó durante tres años con un grupo de expertos para traer esta magistral exposición.
* Se trata de la mayor muestra conjunta de la pareja realizada en el mundo, e incluye 300 piezas, entre obras, fotografías, objetos y documentos, además de un módulo educativo.
* La exhibición curada por Juan Coronel, nieto de Diego Rivera, permanecerá abierta hasta el 28 de febrero de 2009 en el Centro Cultural Palacio La Moneda.
* La exposición se realiza con la colaboración del Instituto Nacional de Bellas Artes de México y acoge también obras del museo Dolores Olmedo y de las colecciones privadas de Juan Coronel Rivera, Rafael Coronel y el Banco Nacional de México, entre otras. Cuenta además, con el auspicio de Banco Santander y el apoyo del Fondo Conjunto de Cooperación Chile-México.
Frida y Diego: latinos universales
Frida Kahlo y Diego Rivera son, sin duda, la más interesante pareja de artistas que ha existido en Latinoamérica. Creadores y activistas sociales, ambos construyeron, desde miradas diferentes, una estética propia, un universo singular que traspasó las fronteras del arte, y del propio México, para instalarse en las construcciones sociales y el imaginario colectivo universal.
En el contexto de la revolución mexicana es donde se desarrollan las personalidades inagotables de Frida y Diego, símbolos de las tradiciones conectadas con la cultura de nuestros pueblos.
Frida tuvo una vida llena de dolores físicos y existenciales. Desde pequeña sufrió de poliomielitis y a los 12 años fue atropellada por un bus mientras se dirigía al colegio. Sin embargo, con tanto dolor físico y fracturas de su alma, luchó con gran valentía y profunda espiritualidad. De gran creatividad, comenzó a pintar en su lecho, mientras sanaba de sus innumerables operaciones. Su padre, Wilhelm Kahlo, fotógrafo profesional de la corte el Emperador Maximiliano, le trajo sus primeros óleos y lienzos, donde plasmó su dura lucha contra tanta adversidad. Fue una mujer de gran inteligencia y conocimiento de la cultura, literatura y la plástica universal, además de una revolucionaria y pionera feminista.
En su casa museo de Coyoacán, México, la Casa Azul, podemos visitar su obra, sus pertenencias, recámaras, cocina repleta de ollas de gredas pintadas, sus coloridos trajes, su gran colección de joyas, sus dibujos, cartas a Diego e innumerables objetos de una inmensa belleza y de un colorido extraordinario que rodearon toda su vida.
Diego Rivera, por su parte, cuya obra es uno de los pilares fundamentales sobre los que se asienta uno de los más vitales movimientos de la pintura americana, el muralismo mexicano, pone al servicio de la revolución social y cultural su propio arte, de gran influencia en la construcción de la identidad nacional mexicana y de una visualidad propiamente latinoamericana, que repercutirá en el resto de nuestros países conformando, por primera vez, una identidad pictórica propia del continente.
Centenario del nacimiento de Frida
La muestra se enmarca en la conmemoración del centenario del nacimiento de Frida Kahlo y los 50 años del fallecimiento de Diego Rivera. Incluye más de 100 obras de las diversas épocas artísticas de Frida y Diego, albergadas en colecciones públicas y privadas. Entre éstas destacan los famosos autorretratos de Frida, sus escenas populares, numerosos dibujos y el emblemático "Camión" (microbús), a través del cual describe las diversas clases de la sociedad mexicana, haciendo referencia al accidente de tránsito que sufrió la artista en 1952.
De Diego Rivera se puede apreciar su producción de influencia cubista, con obras como "El Arquitecto" y sus pinturas de fuerte contenido social. En éstas retrata la vida del obrero, del campesino y del indígena, figuras de gran presencia en los grandes murales por los que es conocido en todo el mundo y que adornan importantes edificios tanto en Estados Unidos como en la capital azteca, empezando por el Palacio Nacional.
La exposición se complementa con una colección de 30 fotografías que retratan la vida, contactos y actividades que llevaron a cabo Frida y Diego, especialmente en el ámbito cultural y político, además de una selección de la colección privada de Diego Rivera, de piezas prehispánicas, muchas de ellas de carácter funerario, pertenecientes a las culturas originarias de México, y una muestra de objetos de arte popular del Museo Estudio de Diego Rivera y colecciones particulares. Estas permiten contextualizar la vida y obra de los artistas en la matriz cultural mexicana.
Movimiento Muralista
Las primeras cuatro décadas del siglo XX, fueron de gran creatividad para los artistas mexicanos. Del proyecto del Ministro de Educación José Vasconcelos, mediante el cual fueron cubiertos con pintura mural varios edificios públicos, surgieron otros discursos al margen de las expectativas oficiales de caballete y andamios. Diego Rivera dejó testimonio de otros intereses, entre los que destacan su gusto por el paisaje, su asimilación de las propuestas europeas del momento y especialmente, su interés por explorar nuevas posibilidades técnicas y conceptuales, dejando ver la influencia que las vanguardias europeas ejercieron en las propuestas del arte moderno que se presentaron desde México.
Frida y Diego
Frida, quien era 21 años menor que Diego, conoció al pintor trabajando un mural sobre los andamios y esperó a que éste bajara para que contemplara y opinara sobre sus pinturas. Diego ya gozaba en ese entonces de reconocimiento internacional. Al igual que el pintor, Frida estaba fuertemente comprometida con el momento político del país.
Aunque Diego se hizo esperar mucho rato hasta descender para ver la obra de la emergente artista, y desvalorizarla bastante, ella se enamora de Diego a partir de esta primera entrevista.
En 1929 contraen matrimonio, lo que significó un camino determinante para la pintora, marcada por el grave accidente, lo que la obligó a permanecer durante largos períodos en cama. Mientras el trabajo de Rivera se enfocaba en la reivindicación de las masas, el campesinado y la cultura popular, el de Frida se volvía cada vez más autobiográfico y sicológico.
Tanto Diego como Frida, demostraron hasta el final de su labor plástica un férreo compromiso social con el pueblo de México, en especial con los sectores marginados, como el indígena, temática recurrente en su plástica y en su actividad política: Ambos fueron líderes de su tiempo. Ambos vivieron intensamente su vida artística, emocional y pasional.
Rivera fue un gran defensor de los valores estéticos y metafísicos del arte precolombino como lenguajes artísticos. Conformó una impresionante colección de piezas arqueológicas, reuniendo 57 mil obras prehispánicas.
Museo Anahuacalli y Casa Azul
Hay que señalar que Rivera dejó como parte de su legado al país, en un fideicomiso privado que está depositado en el Banco de México, toda su colección de arte precolombino, que por disposición del propio artista permanece inamovible en el Museo Anahuacalli. Dentro de esta sesión también entregó "al pueblo de México" todas las obras y objetos de la Casa Azul de Coyoacán, actual Museo Frida Kahlo, como un acto de profundo compromiso, espacio que resguarda un extraordinario acervo de arte popular mexicano. Esta exposición integra parte de la colección de arte popular que Rivera tenía en su estudio de San Ángel Inn, recientemente restaurado por el Instituto Nacional de Bellas Artes, y que forma parte del acervo del Museo Estudio Diego Rivera, en la casa que el arquitecto Juan O' Gorman construiría para la pareja en el año 1932. Frida por su parte, exploró las posibilidades de la pintura como un evento catártico, una experiencia profundamente personal, lejos de los postulados racionales de los artistas de su generación. Sus lienzos obedecen más a una autobiografía: la sus horribles padecimientos y dolores causados por el atropello que sufrió, que la mantuvieron siempre con un corsé de fierro sobre su espalda.
Como testimonio irrefutable de su admiración hacia el artista, se encuentra el magnífico texto literario que escribe Frida con motivo del Homenaje Nacional a Diego por sus cincuenta años de labor artística.
Influencias y Vidas Compartidas
La influencia entre ambos, aparece no sólo en su obra, su vida compartida está marcada por la ideología nacionalista, dentro de la que no solamente ellos, sino gran parte de la comunidad artística valoraron la producción indígena del pasado y presente.
La pareja también se estableció por cinco años en los Estados Unidos, en donde asimilaron parte de la cultura estadounidense, que asoma en la obra de ambos, una visión del mundo industrializado, en donde la tecnología es símbolo de progreso y opresión. En Rivera, este punto de vista se transforma en una concepción universalista de la sociedad que apuntó a revolucionar su contexto.
Diego y Frida comparten la escena artística desde diferentes lugares, Frida pinta a Diego a partir de sus más profundas emociones; Diego aborda la personalidad de Frida, como figura sustantiva en varios de sus murales : en la secretaría de Educación Pública, en panel titulado "El arsenal", aparece repartiendo armas al pueblo; en la escalinata principal del Palacio Nacional, en el muro titulado "México de hoy y del mañana", que es una muestra que combate el analfabetismo; y en el extraordinario mural "Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central", junto a José Guadalupe Posada, La Catrina y detrás de Diego niño, Frida Kahlo lleva en la mano el símbolo del yang-ying como representación del principio y el fin.
La exposición plantea una lectura mucho más personal a través de los objetos, los documentos y los registros fotográficos que forman parte de la vida cotidiana de los artistas, herramientas excepcionales para entender su iconografía en un contexto revolucionario del cual fueron no sólo parte sino estructura.
La continuidad de su vida compartida, se fortalece con esta muestra excepcional que realiza hoy el Centro Cultural Palacio de la Moneda, con la colaboración del Instituto Nacional de Bellas Artes, el Museo Dolores Olmedo Patiño y el Museo Rafael Coronel, reuniendo el esfuerzo y el compromiso de Chile y México, 55 años después que Rivera visitara el país andino invitado por Pablo Neruda.
La exposición "Frida y Diego: vidas compartidas", estará abierta al público hasta el 28 de Febrero, en el Centro Cultural Palacio La Moneda, Plaza la Ciudadanía 26, Metro Moneda.
El Horario es de Lunes a Domingo de 10:00 a 20:30 horas. El costo de la entrada general es de $ 600 y de $ 300 para menores.



























Hace unos dàs, visite la exposiciòn ,y realmente quede muy conmovida,con la pintura de Frifa,pues en ella refleja un espiritu muy sufrido ,y me nacio una profunda admiraciòn por su fuerza , pues a pesar del dolor que refleja su obra ,nunca dejo de luchar por los derechos de las personas y fue una compañera leal de Diego. . Quien màs que pintor lo admiro or su incansable lucha por la paz, por el rechazo firme a no continuar con las pruebas atomicas. Creo que fue un gran visionario ,del resultado nefasto para la humanidad de estos adelantos belicos.
En su obra pictorica ,refleja una personalidad indomable , y bella . La obra que màs me impresiono fue la de "Emiliano Zapata" y las obras que muestran su punto de vista de la religiòn.
Serìa interesante ver en el museo del palacio de la moneda . Una muestra del trabajo litarerio y pictorico de nuetro ADOLFO COUVE.
QUIEN NOS LEGO UN GRAN MENSAJE DE HUMANIDAD Y BELLEZA LITERARIA
QUE VALE LA PENA QUE MUCHOS JOVENES QUE NO SABEN DE EL COMIENCEN A CONOCERLO. pERSONALMENTE ADORO LA LITERATURA ;PERO NO CONOCIA A adolfo couve. Y es maravilloso.