- Para el deleite de los más exigentes paladares, Santiago ahora cuenta con una nueva cocina-fusión peruana.
- Esta no sólo ofrece los mejores platos y atención a sus comensales, sino que además aporta con piezas de museo, donde hay huacos, una réplica del Señor de Sipán y otros vestigios emblemáticos de la cultura de ese país.
- La comida fusión peruana, combina los productos típicos de ese país con cocina europea.
Isla camarones Jumbo
Que la comida entra por la vista, no cabe duda. Más aún cuando su presentación es impecable, llena de colorido y agradables sabores y servida con gran amabilidad al anfitrión. Es el caso del recientemente inaugurado "Museo Peruano", que ofrece una carta de variadas exquisiteces y mezcla cocina fusión, con ingredientes peruanos, frutos, salsas y sabores muy internacionales.
Su dueño Pablo Vega, quien acaba de inaugurar su local ubicado en Vitacura nos habla sobre sus diversos platos y combinaciones. Estos son muy variados y agradables al paladar de los chilenos. "De hecho el 99% de mis clientes son de este país", aclara Pablo Vega Julca.
Pisco sour a la peruana
Lo primero que pide cada cliente es naturalmente el pisco sour a la peruana. El licor es de un color blanco transparente y se prepara con limón de pica, que tiene que estar verde, y debe de agregársele jarabe de goma. "Es infaltable, junto a la algarrobina, para todos los comensales".
Luego sigue dando detalles de su amplia carta. "Como entrada tenemos una que es la "Isla Camarones Jumbo empanizados en panco sobre espejo de maracuyá". Esta se sirve caliente y es de las más demandadas por el público. Otra, que es fría, es el pulpo a la parrilla en cama andina adobado al olivo y chimichurri sobre solterito de verduras y granos.

Trilogía criolla
Como platos de fondo, está la "Trilogía Criolla", que es un exquisito lomo salteado, junto al tradicional ají de gallina y el único pescado en salsa de cilantro acompañado de arroz y choclo. "Así ofrezco tres platos en uno", explica. También está el "Magret de pato al aromo de frambuesa y puré de yuca". Junto al "Confit de pato a la parrilla en salsa de moras", y muchas otras novedosas y exquisitas preparaciones que se ofrecen en el Restaurante Museo Peruano.
En Carnes sobresale el filete tres sensaciones que es el corte de res a la parrilla flambeado al pisco, mosto verde, con cremosa salsa de pimienta verde, negra y roja, sobre una cama de fetuccini.
Y así podemos seguir enumerando una gran cantidad de platos, como su cordero bebé magallánico, que prepara en su propio jugo con cremosa de puré de albahaca y culis de yerba buena.
Suspiro Limeño
En cuanto a los postres, el más conocido es el tradicional "Suspiro Limeño", pero además hay varios otros como el "Encanto del gran Museo", con crema volteada, shot de suspiro limeño y torta tres leches.
Igualmente, se preparan helados artesanales : los hay de Bailey´s, sorbetes de maracuyá y de mango.
Los helados fusión, contienen limón y jengibre, pepino, menta y Sauvignon.
De la mecánica automotriz a la fina comida fusión
La historia de Pablo Vega no empezó precisamente en la cocina. "Como estudiante de mecánica automotriz, tuve que ayudarme a solventar los gastos de la carrera y empecé a trabajar en una cocina para tener el sustento asegurado".
Esta actividad entre tuercas y ollas comenzó hace veinte años y lo que empezó por necesidad, se transformó pronto en una pasión. "Fue dentro de la cocina que me di cuenta que no quería saber nada más de autos, motores, ni tuercas. Me enamoré de la cocina y aprendí todos sus secretos. Mis trabajos empezaron desde muy abajo junto a ollas y sartenes".
Empezó de copero, parrillero, planchero, sandwichero y luego salió al salón a atender público. En esa etapa ya se le despertaron otros sueños. "Me imaginé con ser dueño de un restorán propio". Pero aún faltaba otro paso. Principió con una cebichería en Lima "Costa Hawaiyana". Luego sería el turno de los pollos a las brasas.
Chilenazo y Machu Pichu
En 1987 viene a Chile de turista y sus amigos le recomendaron el trabajo en las cocinas. Su primer puesto fue en el "Chilenazo" de Apoquindo, donde partió de ayudante de mozo. Al tiempo se casó con una limeña y volvió a su país natal, donde montó un local que no prosperó. Esto es lo que lo trajo de vuelta a Chile, y en ese entonces abrió un minimarket, que bautizó con el nombre de su hijo, "Jesús. "Vendía todo tipo de abarrotes y al tiempo pudo comprarme una camioneta y empecé a distribuir verduras".
Pero para este emprendedor sus metas aún no se cumplían y siguió adelante con su inmensa tenacidad y perseverancia. Con un sobrino montó el restaurante "Machu Pichu", luego de que este funcionara muy bien se independizó y abrió el restaurante Museo Peruano en el centro comercial Campanario en Vitacura, el que aún está abierto al público, y está más orientado a la comida criolla.
Inspiración: "La Cúpula" del Sheraton de Lima
En una de sus estadías en Lima trabajó también en el restorán "La Cúpula" del Hotel Sheraton de Lima. "La elegancia de la gente, los finos platos, losa, copas y todo me quedó grabado en la mente. Yo desde ese momento pensé que anhelaba tener algo similar: platos finamente elaborados con los mejores ingredientes y muy bien presentados, buena losa y comensales agradables que supieran apreciar lo fino".

El Museo Peruano nació saliendo del contexto de la comida peruana, quería ofrecer algo distinto a los clientes. Visitó muchos retaurantes en Perú, donde se dio cuenta que la comida fusión había entrado con mucha fuerza. En esto le ayudó mucho Christián Zacarías, Gerente General del Museo Peruano, quien sabía mucho de cocina y había sido discípulo de René Acklin. Así nace este Restaurante Museo Peruano, que ahora abre sus puertas al público chileno.
Comida Fusión y Cultura
"No sólo quiero ofrecer la mejor comida fusión peruana, sino que además traje huacos y piezas artesanales, algunas réplicas como el Señor de Sipán que está dentro de una tumba bajo el suelo cubierta por un sólido cristal, para que la gente lo pueda apreciar. Quiero hacer de este lugar algo muy agradable para que mi público disfrute de la mejor comida y a la vez, pueda ver algo de nuestras piezas pre incaicas, es decir, mostrar un poco nuestra cultura, termina.
Gran Museo Perú-Fusión
Lo Gallo 1766, Vitacura altura 8.000 (frente Estadio Croata)
Fono : 2029061


























Le felicito por este impresionante trabajo y de verdad lo admiro por hacer que nuestra cultura milenaria lo conozcan personas de toda parte del mundo. De un Peruano que vive mas de 10 años en españa y que se dedica a la publicidad y la organizacion de eventos. espero ir a visitarlo y ser uno de sus clientes. Gracias.