oct
09

Seminario sobre Propiedades Vitivinícolas del Valle de Aconcagua

• Los aspectos más destacados del Valle del Aconcagua, que por su condición geográfica, suelo y clima ofrece condiciones únicas para el desarrollo de una vitivinicultura variada y de alta calidad, fueron presentados durante el seminario técnico realizado en el Hotel Ritz Carlton por el enólogo jefe de Viña Errázuriz, Francisco Baettig.

Costas del Pacífico hasta Cordillera de los Andes

Durante el evento, al que asistieron representantes de restaurantes, pubs, distribuidoras y prensa especializada, se efectuó un interesante y detallado recorrido por este valle de la V Región, que se extiende desde las costas del Océano Pacífico hasta los pies de la Cordillera de los Andes, para culminar con una degustación de los principales vinos que se producen en esta zona.

Piedras acarreadas por Glaciares de los Andes

Baettig señaló que “la constitución del suelo del valle es diverso y complejo, los suelos fluviales son pedregosos debido a la acumulación de piedras acarreadas por los glaciares de los Andes. En tanto, los faldeos montañosos están compuestos de granito con un alto nivel de grava y arena, mientras que los suelos de la pradera contienen una textura franca y arcillosa. Lo cual da como resultado vinos concentrados y estructurados”.

Condiciones únicas para crecimiento de uvas

Con respecto al primero, sucede que su “situación geográfica entre las heladas aguas del Océano Pacífico y las altas cumbres de la Cordillera de Los Andes crean condiciones únicas para el proceso de crecimiento de las uvas, las que van obteniendo los diferentes beneficios de cada localización”, afirmó el enólogo.

Por otro lado, siguiendo con la presentación, el experto comentó que “el clima mediterráneo con cálidos veranos refrescados por la Corriente de Humboldt con frescas brisas provenientes del Océano Pacífico provocan una larga temporada de crecimiento, permitiendo que los viñedos experimenten un proceso de maduración lento y constante.

Uvas de gran tipicidad

Esto asegura la obtención de uvas de gran tipicidad varietal y de una rica estructura titánica, que realzan los sabores, intensidad y concentración en los vinos. Además, el bajo promedio de lluvias (250mm) que tan sólo se presenta durante el invierno, permite a los viticultores controlar el vigor y el tamaño del racimo, así como lograr una maduración óptima antes de la vendimia”.

Cata de Vinos

Al término del encuentro, los asistentes fueron invitados a realizar una cata de las principales cepas procedentes de las distintas zonas,  para analizar los matices en los sabores de una misma especie.  “La expresión de esto, dijo Baettig, podemos graficarla en el Cabernet Sauvignon, el que si comparamos obtendremos que el grado alcohólico y azúcar obtenidos del mosto cercano a la cordillera será más alto que el derivado de la costa”.

Enviado por Annemarie Balde Loosli el 09/10/2009 a las 20:26
Publicidad por Bligoo.com

Escribe un comentario

¿Quieres usar tu foto? - Inicia tu sesión o Regístrate gratis »
Comentarios de este artículo en RSS