Por Julio Calero
Periodista
Director de la revista http://www.ecuadoracolores.com

- En estos momentos, que estamos en plena época de vacaciones de verano, hay muchas personas preparando maletas para viajar. Aquí les presentamos una posibilidad ligada a la naturaleza, flora y fauna, de Ecuador.
- A poco más de media hora de la ciudad de Baños, en la provincia de Tungurahua y a escasos cinco minutos de la ciudad de El Puyo, provincia de Pastaza, en la Amazonía, se encuentra el Ecoparque Monteselva, un lugar al que se llega por una excelente carretera y donde los turistas pueden, además de disfrutar de una gran variedad de servicios, apreciar numerosas especies de animales que viven en sus instalaciones.
En esta zona, que es ya la entrada a la Amazonía, se encuentran asentadas diversas etnias como la de los Huaroainis, Achuar, Shuar, Andoa, Shiliar, Quichuas y Cofanes, quienes por muchos años fueron los dueños del lugar pero que en la actualidad, ante el avance de la civilización, ven cada como vez más se reduce su hábitat y deben adaptarse a las costumbres del mundo moderno, aunque todavía hay quienes prefieren preservar su identidad ancestral.
Ecoparque ofrece una gran variedad de atractivos para quienes llegan a él, que incluye recorridos por senderos que conducen a través de la espesa y verde vegetación, canopy, caminatas en lo alto de las copas de los árboles a través de senderos en el aire, natación, observación de la vida silvestre, etc.

Baños shamánicos
En el Ecoparque hay un sector especial dedicado a los baños shamánicos, donde las personas llegan en busca del tratamiento que en pocas horas las rejuvenece, limpia su piel, saca las toxinas de su cuerpo y las llena de energía.
Indígenas expertos en los secretos de la selva combinan con plantas medicinales las arcillas especiales existentes en el lugar e indican a los turistas el tiempo que deben ingresar a la Casa de Vapor, con qué tipo de arcilla a las tinas de agua-arcilla de tres colores y a los hidromasajes de aguas medicinales.

Recorriendo los senderos
Guiados por un indígena shuar, de nombre Euclídes, hicimos un recorrido por algunos de los senderos del Ecoparque, cuyo suelo lodoso, para comodidad de los visitantes, está revestido con caña guadua picada, y esto fue lo que pudimos conocer.

En el lugar funciona un refugio para animales no solamente del sector, sino también de otros, que han sido decomisados por autoridades del medio ambiente.
A estos animales, especialmente monos, primero los ubican en un área denominada de cuarentena, hasta que se adaptan, luego los pasan a unas pequeñas islas existentes en el lugar, donde viven en un ambiente selvático y se les dificulta el escaparse, aunque posteriormente aprenden a salir y permanecen en las zonas aledañas, regresando cada vez que quieren hacerlo, como es el caso del mono Barrigón, que se pasea libremente por los árboles de la zona.
Los monos que han aprendido a escaparse de las islas no se alejan del lugar, se quedan en los sectores aledaños y luego se acercan para recibir alimentos, pues, como ya no están acostumbrados a vivir de lo que produce la selva, no podrían sobrevivir en ella y por eso en el Ecoparque se los continúa alimentando.
Mientras el mono Barrigón se pasea en libertad por los árboles de la selva amazónica, otros, como el mono Sorongo, prefieren vivir en la isla, donde son alimentados por quienes están encargados de cuidarlos.
Durante el recorrido se pueden observar unas plantas parásitas, llamadas Matapalo, que crecen como lianas alrededor del tronco del árbol conocido como Guabilla. Esas lianas las utilizan los aborígenes como sogas para amarrar la madera con la que construyen sus viviendas. Según el guía Euclídes, dichas casas, construidas con elementos de la selva, pueden durar unos 15 años.
Pinturas y Fiestas
Para adornarse en su vida diaria o para sus celebraciones, los indígenas recurren a un arbolillo llamado Achotillo, al que le hacen unos pequeños cortes para extraer un líquido de color ladrillo que utilizan para hacer en sus cuerpos dibujos de una boa, que es una figura simbólica para ellos. Esta pintura la utilizan especialmente en ciertos ritos ceremoniales y en la Fiesta de Chonta, que es en el mes de mayo, que para los aborígenes representa lo que para nosotros es el Año Viejo.

Cuenta Euclídes que sus ancestros antiguamente iniciaban en abril el nuevo año, pero ahora festejan la Fiesta de la Chonta que es el fin de año autóctono y también celebran el Año Viejo moderno que celebramos los cristianos.
También existe otro árbol del que sacan un líquido para pintarse la cara, es el ‘Wuito’, que es como del tamaño del aguacate. Para obtenerlo deben coger el fruto y rallarlo para extraerle el zumo, que es de color negro. Con este líquido se pintan y una vez puesto en la piel ya no se borra hasta después de ocho a quince días a pesar de que se laven con agua tratando de quitárselo.
Hay otro líquido que extraen de una planta llamada Uva del Monte, esa sí se borra fácilmente y es la que a menudo utilizan los indígenas de la región. Estas uvas son venenosas, tanto que ni las aves las pueden comer, por eso se debe tener mucho cuidado al manipularlas.
Además de utilizar algunas plantas para conseguir sus pinturas, los indígenas amazónicos utilizan un líquido que extraen de una planta llamada Polimona o Mimosa, con el que ponen a dormir a los niños, colocándoles unas gotas en los ojos cuando están fastidiados.
Igualmente, utilizan la hoja de la planta de Bijao para envolver alimentos, como los tamales, y cocinarlos al vapor.
Cuarentena

En el lugar denominado ‘Cuarentena’ se reciben y alojan a animales que han sido recuperados por las autoridades de manos de personas que los han comprado y los han mantenido en sus casas como mascotas.
Cuando estos animales recién llegan se los mantiene un tiempo en dicho lugar hasta irlos adaptando al ambiente selvático y luego a unos, como los monos, se los ubica en las islas y a otros se los suelta en la selva para que vuelvan a su vida salvaje.
Entre los animales que se encontraban en cuarenta en el tiempo que se realizó este reportaje, habían en la cuarentena un mono Martín, que luego sería llevado a una isla para que se encontrara con una hembra de su especie; una Guatusa, animal propio de la Amazonía, este es un roedor que está en peligro de extinción pues lo matan por su carne; una Guanta, que es de la misma especie que la Guatusa, es un animal nocturno, cuya carne es muy ofrecida al público en los restaurantes de El Puyo.
En ocasiones han tenido a otro animal llamado Guatín, que es más pequeño, colorado y no tiene rabo.
En el Ecoparque no están encerrados la Guatusa ni el Guatín, andan libremente y se acercan a comer maduros, plátanos y restos de comida del restaurante del lugar. Una vez que se alimentan se desaparecen.
También había un Mapache, animal del que a pesar de que hay personas que dicen que en la Amazonía no existen mapaches, nos demuestra que la realidad es otra, por lo que se lo considera propio de la zona.

El Mapache de la cuarentena es sacado de su jaula para que vague por la selva, especialmente por las noches, pero luego de unos tres ó cuatro días siempre regresa. El animal ya está domesticado y es muy amistoso.
Los mapaches no tienen glándulas salivales por eso para comer necesitan agua, dando la impresión de que lavaran los alimentos para comerlos, pero en realidad es para humedecerlos. Son omnívoros, por ello comen de todo lo que encuentran en el camino, sean serpientes, lombrices, insectos, frutas, carne, pescado, camarón, cangrejo, etc. Por el sector hay bastante pescado llamado Huachiche, que le gusta mucho al mapache.
En el Ecoparque hay un Tigrillo bebé al que mantienen en una isla, donde le dan de comer pollos vivos, cuyes, conejos y pedazos de carne. Se le dan alimentos vivos para que aprenda a cazar su comida y así posteriormente poder reinstalarlo en su hábitat natural, que sería en un parque nacional; en el sector no hay dónde liberarlo porque viven seres humanos a su alrededor, además, estaría en peligro de morirse de hambre o como está acostumbrado a comer pollos, podría ir a buscarlos en los lugares poblados y ahí lo pueden matar.
En la Amazonía existen muy pocos debido a que los cazan por su piel, por lo que están en peligro de extinción.
Distancias hasta El Puyo
| Ciudad | Distancia (Km) | Tiempo (Horas) |
| Quito | 241 | 4.5 |
| Guayaquil | 503 | 7 |
| Esmeraldas | 509 | 8 |
| Cuenca | 371 | 7 |
| Riobamba | 170 | 3 |
| Baños | 61 | 1 |
| Ambato | 101 | 2 |


























en la zona humeda de la costa ecuatoriana existen mapaches, de verdad un animal hermoso lastima que el que encontre estaba atropellado a orillas de una via por la zona de sanjacinto en manabi.