
- Entre El 12 y 17 de febrero, Río de Janeiro, São Paulo, Salvador, Pernambuco y todas las ciudades brasileñas se arman de fiesta para recibir el Carnaval. Con su explosión de colores, calor y alegría prometen atraer turistas de todo el mundo.

Derroche de alegría
Año a año el Carnaval y la alegría carioca contagian a quienes visitan Río de Janeiro. Este año, a partir de la noche del 14 de febrero, y durante toda la jornada del lunes 15, el Sambódromo festejará con cerca de cinco mil integrantes, quienes desfilarán fantaseados, derrochando alegría y cantando la samba-trama de su escuela del corazón. Muchos colores, brillo, plumas y mostacillas adornan las noches del Carnaval carioca, animando a la multitud presente en las galerías y camarotes. En las calles y determinados barrios de la ciudad, como en Ipanema, se realiza también la concentración de los grupos que desfilan.
Sambódromo paulista
En la ciudad de São Paulo, el escenario no es muy diferente. Siguiendo el impulso carioca, miles de personas van rumbo al sambódromo paulistano para presenciar el desfile de las escuelas de samba, su música y grandiosas alegorías. Los desfiles se realizan durante la noche del viernes 12 y el sábado 13 de febrero. Todos los años hay novedades para alegrar los ojos de los turistas y espectadores.
Tríos eléctricos
En Salvador, la Capital del Estado de Bahía, el estilo es un poco diferente. Los gigantescos y bien equipados tríos eléctricos (grandes y coloridos camiones equipados con potentes parlantes), junto a centenares de artistas locales, son seguidos por millones de personas por los circuitos Barra/Ondina y Campo Grande. La fiesta dura muchos más días que los días oficiales. Ésta comienza una semana antes, con el pre carnaval.
Frevo: el ritmo más atractivo de Brasil
En el Estado de Pernambuco, se destacan los carnavales multiculturales de la ciudad histórica de Olinda y de la capital, Recife. En este lugar surgió el Frevo, uno de los ritmos más atractivo del País. Durante una semana, las personas salen a las calles disfrazadas y bailan al lado de los tradicionales muñecos gigantes y de las presentaciones folclóricas de los “maracatus” (grupos de danzas típicas del noreste de Brasil). 
Redes hoteleras, posadas y albergues
La estructura para recibir a turistas internacionales en cualquiera de esos cuatro puntos de Brasil es cada vez mejor. Grandes redes hoteleras, posadas, albergues y camping, ofrecen acogedoras instalaciones para un buen descanso, atendiendo todos los gustos y bolsillos. La cultura brasileña, su gastronomía y su gente, siempre está dispuesta a atender bien el turista con su incomparable hospitalidad.

























