
El 18 de septiembre de 1961, Pablo Neruda inauguró su casa porteña, ubicada en Valparaíso, vestido de huaso y ofreciendo a sus invitados empanadas, vino tinto y cielo azul.
Era un aniversario más del día de las Fiestas Patrias chilenas y el escritor llega finalmente a su residencia soñada: amplios jardines rodeando una casona de tres pisos, llena de recovecos, de angostas escaleras, y una característica en común: todas las habitaciones miraban al mar.
Allí instala su escritorio, en el que pasa largas horas, siendo el mar una de sus fuentes de inspiración.

Cansancio de Santiago y vecinos invisibles
La búsqueda de esta peculiar casona no fue fácil. En efecto hizo el encargo a sus amigas Marie Martner y Sara Vial. Era el año 1959 y el poeta les define muy bien qué es lo que deseaba como morada: “Quiero hallar en Valparaíso una casita para vivir y escribir tranquilo. Tiene que poseer algunas condiciones. No puede estar ni muy arriba ni muy abajo. Debe ser solitaria, pero no en exceso. Vecinos, ojala invisibles. No deben verse ni escucharse. Original, pero no incómoda. Muy alada, pero firme. Ni muy grande ni muy chica. Lejos de todo pero cerca de la movilización. Independiente, pero con comercio cerca. Además tiene que ser muy barata”.

Alada y disparatada
El encargo no parecía nada de fácil. Pero de pronto y luego de una larga búsqueda, las amigas encuentran un caserón en obra gruesa, ubicado en el cerro Florida. Había sido construida por el español Sebastián Collado, y el tercer piso se había destinado a una pajarera. Pero la obra quedó inconclusa y abandonada por muchos años.
Al poeta le encantó de inmediato por lo “disparatada”. La compró a medias con la escultora Marie Martner y su marido, quienes se quedaron con el subterráneo y los dos primeros pisos.
Neruda se quedó con el tercer y cuarto piso y una torre. Declaraba en broma “salí perdiendo porque compré puras escaleras y terrazas”. Pero ni hablar de la privilegiada vista al mar.

Claraboyas de barco
En tres años el poeta terminó de construir y de alhajar la casa. En ella se puede constatar que la creatividad y buen gusto del poeta eran ilimitados.
Algunas ventanas se hicieron en forma de claraboyas de barco. La más grande de las terrazas se convirtió en comedor. La casa se inauguró el 18 de septiembre de 1961 con una fiesta memorable. Cada uno de los invitados fue incluido además en una “Lista por méritos inolvidables”, donde se destacaba la ayuda que habían prestado para convertir esa obra gruesa abandonada, en “La Sebastiana”, como la bautizó Neruda en honor de su primer propietario y constructor.
Para esa ocasión escribió el poema “La Sebastiana”, que después incluiría en el libro Plenos poderes. En su parte inicial dice: “Yo establecí la casa. / La hice primero de aire. / Luego subí en el aire la bandera / y la dejé colgada/ del firmamento, de la estrella, de / la claridad y de la oscuridad...”

Año Nuevo en Valparaíso: vista privilegiado de juegos pirotécnicos
A Neruda le gustaba esperar el Año Nuevo en Valparaíso. “La Sebastiana” era un mirador privilegiado por el tradicional espectáculo pirotécnico del puerto. Allí pasó su último fin de año, el de 1972 y vio llegar 1973.
“La Sebastiana” – saqueada después del golpe
militar de 1973 -, fue restaurada en 1991, gracias al apoyo de Telefónica de
España, aporte que también hizo posible la compra de la parte que pertenecía al
matrimonio Velasco Martner. En diciembre de ese año se inauguró la casa museo.
En 1994 se construyó la plaza, y en 1997, nuevamente con el aporte de
Telefónica de España, se abrió el Centro Cultural.
En la casa se conservan colecciones de mapas antiguos, de marinas y otras
pinturas, entre ellas un retrato de Lord Cochrane y un óleo que muestra a José
Miguel Carrera poco antes de ser fusilado. Hay muchas otras reliquias del
puerto y piezas curiosas, como cajas de música y un viejo caballo de tiovivo,
tallado en madera., relojes, su mascarones de proa, colecciones de conchas,
pinturas chilenas, piezas de cristal de diversos colores, campanas, la mesa del
comedor puesta con platos de fina porcelana y finas copas de cristal, coloridos
vitreaux en la pared de su dormitorio
con amplia cama de bronce. Su escritorio con vista al mar, sus libros y una
infinidad de objetos únicos.

Biblioteca Pablo Neruda
Ésta
fue inaugurada durante julio de 2010, en conmemoración del 106 aniversario
natalicio de nuestro Premio Nobel y al bicentenario del país, la Biblioteca de
Poesía Chilena Pablo Neruda en Valparaíso, es un aporte de la Fundación Pablo
Neruda a la cultura chilena. La Biblioteca está junto al Centro de Información
Turística y Cultural en la casa museo La Sebastiana en Valparaíso.
Esta Biblioteca está especializada en poesía contemporánea chilena. Contiene
preferentemente textos publicados desde 1986 en adelante, de autores tales como
Raúl Zurita, Oscar Hahn, Rafael Rubio, Héctor Hernández y Manuel Silva Acevedo,
entre muchos otros. Además, dispone de clásicos de la poesía chilena como Vicente
Huidobro, Pablo Neruda, Gabriela Mistral, Pablo de Rokha, Enrique Lihn y Jorge
Teillier.

Amplio catálogo de todas
las editoriales
La
colección es de aproximadamente 2500 volúmenes. Es una biblioteca bastante
completa dentro de su especialidad. Darío Osses, periodista y escritor es el
director de la misma , explica: “Hemos hecho un gran esfuerzo por adquirir
los catálogos de todas las editoriales que actualmente están publicando poesía
en Santiago y en regiones”.
La librería es de libre acceso. Cuenta con obras de referencia y préstamo.
Además, con colecciones de revistas literarias, tales como: Trilce,
Nerudiana, Aérea, Revista chilena de literatura, y Cuadernos de la Fundación
Pablo Neruda, entre otras. También hay ensayos y estudios críticos sobre poesía
chilena.

Visitas ilustres
La Sebastiana ha recibido numerosas visitas ilustres de nivel mundial. Entre éstas podemos citar a otro premio Nóbel, Mario Vargas Llosa; Laura Esquivel, Javier Marías, Làzlo Sólyom, Presidente de Hungría en 2008, Blanca Rinaldi, Susan Wood, Arnoldo Alemán, Felipe González y muchos otros ex mandatarios de América Latina y Europa.

Ubicación
La Sebastiana se ubica en Ferrai 692, Valparaíso, a poco más de 100 Km de Santiago.
Los Teléfonos son: 56-32-2256606 / 56-32-2233759
El Horario de visitas
Marzo a Diciembre: Martes a domingo, de 10:10 a 18:00 horas.
Enero y Febrero: Martes a domingo de 10:30 a 18:50 horas.
Los días lunes la casa- museo permanece cerrada.
Los días 18, 19 y 20 de este mes permanecerán cerradas las tres casas- museo con motivo de la celebración de las Fiestas Patrias.
Las reservas pueden hacerse al teléfono (56-32) 2256606
Los valores de las visitas con Sistema de Audioguía en diferentes idiomas (español, inglés, francés, portugués):
Entrada general: $3.000 por persona.
Estudiantes y tercera edad: $1.500 por persona (presentando credencial universitaria y carnet de identidad respectivamente)


























