Las letras están de luto: A los 87 años muere Gabriel García Márquez


El autor colombiano, ganador del Premio Nobel en 1982, no pudo superar la delicada condición en que lo dejó una neumonía. Su figura ya es parte de la historia de la literatura en español, de la que hoy es nombre inmortal, gracias a obras tan determinantes como “Cien años de soledad” y “Crónica de una muerte anunciada”.

Las letras universales vuelven a vestirse de luto. A los 87 años -1927-2014- falleció el escritor colombiano Gabriel García Márquez, Premio Nobel 1982 y una de las voces más influyentes y determinantes de literatura latinoamericana.

“Cien años de soledad”

El autor de “Cien años de soledad” había estado recientemente hospitalizado a causa de una neumonía que debilitó en extremo su estado de salud, y que infructuosamente buscó superar en su casa de México – donde vivió los 30 últimos años-  durante los últimos días.

El deceso de García Márquez fue confirmado por una periodista mexicana cercana a la familia, y luego divulgado por los medios de comunicación y por autoridades de México y Colombia. “Muere Gabriel García Márquez. Mercedes, su esposa, y sus hijos, Rodrigo y Gonzalo, me autorizan dar la información”, dijo en su cuenta de Twitter Fernanda Familiar.

Vivió sus últimos días en su hogar

El escritor había sido hospitalizado a inicios de este mes por un cuadro de neumonía, del que recibió el alta ocho días después, aunque todo indica hoy que la medida, más que ratificar una evolución en el colombiano, buscaba permitirle vivir sus últimos momentos en su propio hogar.

Un “cuadro de deshidratación y un proceso infeccioso pulmonar y de vías urinarias”, fue el diagnóstico emitido por el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, y sería el último en imprimirse respecto de una salud que habría venido debilitada desde hace un tiempo.

De ello daba cuenta la vida de retiro que el escritor desarrolló en los últimos años, complementada por rumores que hablaban de demencia senil, y que sus cercanos siempre desmintieron, pese incluso a la confirmación con que en 2012 se atrevió uno de sus hermanos.

Figura inmortal

Gabriel García Márquez nació en la ciudad colombiana de Aracataca, el 6 de marzo 1927. Hacía poco había alcanzado a celebrar su cumpleaños número 87, ocasión en que se materializó su última aparición pública, en las afueras de su casa en México.

Durante su infancia, vivió todos sus primeros años junto a sus abuelos, quienes serían determinantes en su futuro literario. Una vez que falleció su abuelo, el pequeño futuro escritor se fue a vivir con sus padres a Sucre, y dos años después mostró de qué madera estaba hecho, con unos primeros versos humorísticos.

Primeros escritos fueron firmados como “Javier Garcés”

Así, aunque destacó con algunas de las novelas más determinantes de la literatura en español, sus primeros pasos en esta arena vinieron desde la vereda de la poesía, con una colección de piezas que fueron publicadas por primera vez en 1940, en la revista escolar “Juventud”. Esos primeros escritos fueron firmados como “Javier Garcés”.

En 1947 ingresó a la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Bogotá, donde profundizó su acercamiento a la lectura, y se metió de lleno en un trayecto que no abandonó más: A los 20 años, ya publicaba su primer cuento, titulado “La tercera resignación”, que apareció en el diario “El Espectador”.

Su vida periodística y “Macondo”

El soporte, finalmente, no sería casual, porque desde entonces también iniciaría un recorrido que lo llevaría a su otra gran pasión: El periodismo. García comenzó a colaborar en diarios como “El Universal”, “El Heraldo” y “El Espectador”, del que fue corresponsal en Europa en 1955, el mismo año de edición de su primera novela, “La hojarasca”. Allí apareció por primera vez Macondo, pueblo en que más tarde se desarrollaría “Cien años de soledad” (1967), su obra más importante.

Realismo mágico y boom latinoamericano

Fue el primer peak de su carrera, la obra que lo puso en boca de todos, y que comenzó a aparecer a cuenta gotas en las páginas de diversas revistas. Tras su publicación, su figura fue simplemente mayor, y marcó uno de los puntos más altos de los dos nombres a los que más se lo ligó: El realismo mágico y el boom latinoamericano.

Pero su camino a la cima había comenzado antes, con obras como “El coronel no tiene quien le escriba” (1961), surgida tras su traslado a La Habana luego del triunfo de la Revolución Cubana.

“Crónica de una muerte anunciada” y Premio Nobel

La cima la alcanzó en 1982, un año después de publicar otra de sus obras cumbre “Crónica de una muerte anunciada”, cuando la Academia Sueca le otorgó el Premio Nobel de Literatura por una obra “en la que lo fantástico y lo real son combinados en un tranquilo mundo de imaginación rica, reflejando la vida y los conflictos de un continente”.

Tras superar en 1999 un cáncer linfático, publicó en 2002 “Vivir para contarla”, el primero de los tres tomos de sus relatos autobiográficos, en una bibliografía que cerró en 2004 con “Memoria de mis putas tristes”, última novela de una trayectoria esencial, fundacional y determinante, y de una biblioteca simplemente inmortal.

Su paso por Chile: entrevista a Neruda

En Chile estuvo tres veces y siempre habló de la tranquilidad de nuestro país. En un programa radial su entrevistado fue nada menos que el Premio Nobel chileno, Pablo Neruda. Compartió con su acostumbrada sencillez en la casa del ex Presidente de la República, Patricio Aylwin. “Gabo” o “Gabito” como lo nombraron sus abuelos, se ha ido, pero nos deja toda su literatura mágica a través de cuya lectura su figura seguirá estando siempre presente. Don Gabo tuvo una sola señora, Mercedes, quien lo acompañó a todos lados y estuve hasta el último momento con él.

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